Cuántas veces estamos estresados y no podemos poner nuestra mente en calma…

Aquí tienes la oportunidad de relajar tu mirada y serenar tu espíritu. Elije tu paisaje, observa el horizonte, pon tu mente en blanco y parpadea lento… Relájate y repite esto cuantas veces puedas a lo largo del día.